La Iglesia de San Francisco El Grande… un templo que mueve a la oración

En Guatemala está la ciudad de Antigua y en ella el Templo de San Francisco. Es tan hermoso entrar a la iglesia de San Francisco, el eco de nuestros pasos y la amplitud del templo nos mueve a la oración, a una oración franca, sincera y sin tapujos.

La construcción de todo este complejo fue iniciada a mediados del siglo XVI. Y fue consagrada el 23 de septiembre de 1,714 por el Obispo Juan Bautista Álvarez de Toledo. La iglesia tiene forma de cruz latina y el resto de sus edificaciones hospedaba a más de 100 religiosos. Además, contaba con una casa de estudios con cátedras de filosofía y teología; talleres de pintura y artesanías; una enfermería y farmacia abierta al público. Todo esto fue destruido por los terremotos de Santa Marta el 29 de julio de 1,773. En ese entonces fue totalmente abandonado, y no fue sino hasta el 6 de enero de 1,960 que fue devuelto a los frailes Franciscanos por el Señor Arzobispo Monseñor Mariano Rossell y Arellano.

Vista desde la entrada del Templo de San Francisco El Grande

Vista desde la entrada del Templo de San Francisco El Grande

Después de los terremotos de Santa Marta, los vecinos que se negaron a abandonar la ciudad, para trasladarse a la nueva capital de Guatemala, construyeron la capilla de San Francisco, la cual durante muchos años fue el único refugio de sus feligreses, esta capilla era extremadamente pequeña (la más pequeña de toda la ciudad), con unos ángeles en las cornisas de su techo que pareciera que fueran volando. Yo recuerdo mucho esta capilla cuando era niño y acompañaba a mi madre que era Terciaria Franciscana (una orden laica fundada por el propio San Francisco para santificar a las personas con familia y no dedicadas directamente como los frailes y las monjas), la capilla con sus reclinatorios, imágenes y cuadros, parecía más pequeña de lo que en realidad era. Y próxima a ella estaba la tumba del Hermanito Pedro, que inspiraba un santo temor y respeto al visitarla. Recuerdo que se acostumbraba hacer una oración de petición, y tocar tres veces en el ventanal de madera de su tumba para que nuestra oración fuera escuchada.

En el año de 1,961 se inició su reconstrucción, terminándola en 1,967. A pesar de que cuando fue abandonada la ciudad de Antigua, la mayoría de sus cuadros e imágenes fueron llevados a la actual capital de Guatemala, todavía guarda muchos tesoros dentro de su acervo cultural y artístico, tales como Jesús Nazareno del Perdón antes de la Buena Esperanza (1,630); La Inmaculada Concepción (1,700), ahora situada a un costado de la Capilla del Santísimo Sacramento, el Cristo de las Ánimas, Santa Ana, el Sagrado Corazón de Jesús, San Francisco (1,600), etc. etc.

Por cierto la Capilla del Santísimo y el Altar Mayor fueron terminados de ensamblar en el año 2,004 con frontales de la Guatemala Colonial. Lo que le da a todo el templo un toque de sobriedad y elegancia. En general, todo el estilo del templo es barroco, pero muy sobrio, lo que nos hace pensar en el neoclásico del siglo XVIII.

Altar de la Santísima Virgen

Altar de la Santísima Virgen

Su fachada es sumamente hermosa, adornada por las imágenes de santos franciscanos con sus columnas salomónicas, y al centro con una hermosa imagen de la Santísima Virgen María. Sobre el arco, resalta el águila bicéfala, símbolo del emperador Carlos V. Flanqueada por dos enormes torres, la de las campanas al lado norte (lado izquierdo si estamos frente al templo); y la del sur (lado derecho) llamada del reloj, ahora totalmente destruida desde el fatídico año de 1,773.

Pero lo que más llama la atención de todos los peregrinos es la Tumba del Santo Hermano Pedro, cuyos restos mortales fueron trasladados a donde se encuentra actualmente el 28 de octubre de 1,990. Tanto es así, que mucha gente pregunta por la Iglesia del Hermano Pedro, ignorando que su nombre verdadero es la de San Francisco. El santo guatemalteco Hermanito Pedro, como se le ha llamado cariñosamente por muchos años, nació en Vilaflor, Tenerife el 19 de marzo de 1,626; llegó a la ciudad de Santiago de los Caballeros (hoy Antigua Guatemala) el 18 de febrero de 1,651; y murió el 25 de abril de 1,667 a la edad de 41 años. Fue canonizado por su Santidad Juan Pablo II, el 30 de julio del 2,002.

En Guatemala y especialmente en Antigua, llamada “la muy noble y muy leal, ciudad de Santiago de los Caballeros”, cada rincón tiene su historia y conocerla es tan extensa y tan llena de colorido. Por eso, cuando nos aproximamos a este templo y entramos en su recinto, nos sentimos sobrecogidos a hacer oración… por nuestra familia, por nosotros, por nuestra patria, por el mundo en general. Porque todos, especialmente en estos tiempos tan convulsionados que vivimos, estamos necesitados de orar, para deshacernos de ese estrés que nos mata… y para afianzar así, y cada vez más, nuestra fe.

Guatemala los espera con los brazos abiertos y con el corazón en la mano, sin importar como esté el clima, la calidez de sus habitantes le hará sentirse afortunado y feliz de estar acá.

Iglesia de San Francisco el Grande fachada

Iglesia de San Francisco el Grande fachada

Share Button

Deja un comentario

Pin It