Las Ruinas de la Recolección… y la perseverancia de los Recoletos

Estas ruinas se encuentran al oeste de la ciudad de Antigua Guatemala, prácticamente como olvidadas, razón por la cual algunos turistas las han llamado las ruinas del silencio.

Están a dos cuadras del principio de la Alameda de Santa Lucia y detrás de todo lo que constituye el mercado y la terminal de buses.

¿Pero como fue que se construyó esta obra tan monumental y que ahora está totalmente en ruinas?
La historia de su origen se remonta a 1695, cuando uno de los frailes recoletos solicita la licencia para fundar un convento de padres misioneros. Él era uno de dos frailes que habían llegado a Guatemala en 1685 y en 1687, dos años después, llegaron cuatro misioneros más. Todos se albergaban en El Calvario esperando la aprobación que tanto deseaban.

Sin embargo, dado que durante la época colonial La Antigua Guatemala fue centro de gran auge religioso, existían ya más congregaciones religiosas de las que era posible sostener y la autorización fue rechazada.
Ya había numerosas órdenes religiosas y las autoridades esperaban que en lugar de establecerse en un solo lugar, se dispersaran por toda la región del país en una labor de cristianización mucho más activa. Sin embargo, la comunidad de eclesiásticos decidieron sostenerlos económicamente.

Una Foto de Las Ruinas de la Recolección… y la perseverancia de los Recoletos

Vista panoramica de las Ruinas de la Recoleccion

Finalmente se emite la Cédula Real el 16 de julio de 1,700, y se funda el Colegio de Cristo Crucificado en la ciudad de Santiago de los Caballeros, hoy Antigua Guatemala por los Frailes Jorge de la Torre y el venerable Antonio Margil. Los misioneros recoletos continuaron llegando y desarrollaron una admirable y noble labor social y religiosa.
La orden se caracterizó siempre por su espíritu misionero, principalmente entre los indígenas, viviendo sus miembros en lugares modestos. Esto es curioso, pues aunque en realidad vivían de limosnas hacían especial énfasis en la grandeza de sus construcciones. Pero esto no se traducía en ornamentación o lujo, sino en el tamaño de sus edificaciones.

La construcción de su sede comenzó en 1701 y tardó 16 años en terminarse. Se inició bajo la dirección del arquitecto José de Porres y su primera piedra fue colocada el 8 de septiembre de 1701. Siete años después ya se habían finalizado tanto los claustros, enfermería y celdas, como la biblioteca y aulas. La construcción era magnífica, con una gran nave central. Su sacristía superaba el tamaño de cualquier otra en ciudad, era tan grande que otras iglesias enteras llegaban apenas al tamaño de su nave.

El templo fue concluido e inaugurado en 1717, pero poco después acaeció el terremoto que dejó en ruinas muchas estructuras de La Antigua Guatemala. Los daños sufridos fueron considerables y sin demora se iniciaron los trabajos de restauración y reconstrucción. Pero en 1751 otro terremoto dañó la construcción de nuevo. Sin embargo, el espíritu de la orden no desfalleció y comenzaron a trabajar otra vez, con tal fidelidad a la intención original del convento, que lograron su cometido. La perseverancia de los monjes Recoletos había triunfado de nuevo.

Más el 29 de julio de 1773 los terremotos conocidos como de Santa Marta destruyen el templo por completo, obligando el traslado de la iglesia y convento al Valle de la Ermita (donde se encuentra actualmente).

Se dice que luego de la gran destrucción, resultado de los terremotos, se hizo volar con cargas de pólvora algunas columnas y bóvedas para evitar el peligro de su futuro derrumbe. Pero también se menciona que la razón era impedir los intentos de reconstrucción una vez que se había ordenado el abandono de la ciudad.

Una Foto de Las Ruinas de la Recolección… y la perseverancia de los Recoletos

La belleza en las ruinas la Recoleccion

Sin embargo, los seísmos no fueron los únicos responsables del definitivo deterioro del convento, pues con los años se retiraron materiales de éste para construir muros alrededor de terrenos en la región. Sus espacios fueron utilizados para las ferias, y la sacristía fue alguna vez una fábrica de jabón. Otras partes se usaron para guardar carretas. Este juego monumental, evidentemente, sufrió mayor pérdida por la mano del hombre.

Al visitar sus ruinas no se olvide de apreciar con atención el tamaño y la solidez de los bloques que formaban la construcción original que en conjunto nos heredan escasos vestigios, sombras de su antigua grandeza.

Es evidente que se trataba de un complejo de enorme tamaño. Aún quedan paredes en pie pero las bóvedas yacen derribadas. Los enormes bloques que se conservan dan idea de la elegancia y magnitud que la revestía.

Otra cosa que pasa desapercibida es que debido a las innumerables inundaciones suscitadas en el pasado, originadas por el río Pensativo, que se crecía mucho en el invierno, estas ruinas están literalmente hundidas, o sea que cuando caminamos por este lugar lo estamos haciendo sobre unos 5 0 6 metros del piso original.

Una Foto de Las Ruinas de la Recolección… y la perseverancia de los Recoletos

Ruinas de La Recolecion, Antigua Guatemala

Una Foto de Las Ruinas de la Recolección… y la perseverancia de los Recoletos
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About Juan Manuel

¡Qué tal!, mi nombre es Juan Manuel, vivo en la ciudad Monumento de América “Antigua”. Espero poder compartir con ustedes mucho de la historia, anécdotas y recuerdos que tengo de este bello lugar de mi querido país Guatemala. Ojalá que todo esto sea de su agrado y que lo disfruten, pero sobre todo que los motiven a visitarnos y así constatar la belleza de GUATEMALA, bien llamado “país de la eterna primavera”.

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