La iglesia de San Pedro y su hospital… una ayuda invaluable

Esta iglesia y su hospital se ubica a sólo dos cuadras del Parque Central, o sea en la esquina de la 6ª Calle Oriente y 3ª Avenida Sur. Ambas entradas comparten el atrio en la esquina de la manzana.

Su construcción se remonta al año 1654 y es una de las tantas huellas arquitectónicas que dejara don José de Porres. Su objetivo original era proveer de una buena asistencia a los Clérigos enfermos; esto es, los sacerdotes, diáconos y subdiáconos de escasos recursos.

Fue en el mes de mayo de 1663 que ya entraron los primeros enfermos, y los primeros que lo administraron fueron los frailes dominicos del San Juan de Dios. Su primer rector fue don Antonio Álvarez de la Vega, acompañado en esta responsabilidad por el enfermero y ecónomo don Salvador Nebrija.

Iglesia de San Pedro, Antigua Guatemala

Iglesia de San Pedro, Antigua Guatemala

La fachada de la iglesia encara en ángulo recto con la entrada del hospital, el atrio que comparten es pequeño. El frente es tradicional, alto y con laterales menores, pero su campanario está al centro en un barandal enrejado en la parte superior. Curiosamente no posee imágenes en su fachada, a pesar de tener cuatros espacios previstos para ello. No así la entrada del hospital, que tiene una imagen de San Pedro en su parte superior y debajo una de la Santísima Virgen María. Constituye claramente un ejemplo de arte barroco y cuenta con detalles circulares de tipo salomónico. También posee una puerta lateral, sobre la 3ª Avenida Sur, tanto para la iglesia como para el hospital, pero estas se abren en muy raras ocasiones.

Esta construcción ha sufrido a lo largo de su historia numerosos daños que le han ocasionado los diversos terremotos que han asolado la ciudad de Antigua, pero afortunadamente y para bien de tantas personas, siempre ha subsistido y gracias a estos trabajos de restauración es que aún continúa en pleno uso para el servicio de los más necesitados.

Después de los religiosos del San Juan de Dios, estuvo a cargo de las Hermanas Capuchinas de la Divina Pastora (hasta mediados del siglo XIX). Desde el año 1869, las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul se hicieron cargo del edificio funcionando allí el Hospital General Pedro de Betancourt, hasta los terremotos del año 1976. Y finalmente los frailes franciscanos que son quienes lo administran hasta la fecha y lo mantienen en funcionamiento con el nombre popular de Hospital del Hermano Pedro.

Bajo la advocación del ahora santo guatemalteco, “Las Obras Sociales del Santo Hermano Pedro”, acertadamente administradas por los frailes franciscanos, realizan una gran labor de tintes verdaderamente invaluables. Es de hacer notar la notable figura de quien iniciara estas obras tan caritativas, el recordado, estimado y querido fraile: Fray Guillermo.

Dentro de estas labores se alberga a pacientes ancianos, niños desnutridos, inválidos, ciegos y hasta personas con disturbios mentales. Acuden a solicitar sus servicios gente que viene de los lugares más recónditos de nuestro bello país.

Por otro lado, grupos médicos y enfermeras, donantes o bienhechores, y voluntarios nacionales y extranjeros, todos juntos colaboran de distintas maneras para llevar a feliz término esta labor encomiable inspirada en nuestro humilde santo el Hermanito Pedro.

En este lugar no solamente se prestan los debidos auxilios a la salud del cuerpo, sino de una manera especial, por medio de la oración y la reflexión, se presta ayuda a lo más preciado que tiene el ser humano, su alma. Se comparte a diario la palabra de Dios, se proveen los sacramentos, todo a fin de sanar y fortalecer el espíritu humano de una manera integral.

En la Iglesia de San Pedro Apóstol se encuentra un mural pintado por doña Rosamaría Pascual de Gámez, que representa artísticamente cómo las Obras Sociales continúan actualmente la caridad del Santo Hermano Pedro.

También acá en esta iglesia, se encuentra la campana donada por el Gobierno de La Granadilla, Tenerife Sur, Islas Canarias, que con ocasión de la tan esperada Canonización del Beato Hermano Pedro de San José de Betancourt se hiciera repicar de júbilo y alegría, cuando Su Santidad Juan Pablo II declarara Santo a nuestro querido Hermanito Pedro.

Vista completa de Iglesia San Pedro, Antigua Guatemala

Vista completa de Iglesia San Pedro, Antigua Guatemala

Esta bella campana bendecida por Monseñor José Cardenal Saraiva Martins, Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, Delegado de la Santa Sede en su visita a las Obras Sociales, tiene una inscripción que dice: “Ora por Guatemala y las Obras Sociales”.

¡Qué hermosa es la vida cuando las cosas se hacen bien!

En otro tiempo, en otra época, también una campanita insignificante tañía incesante, en manos de ese santo prodigioso el Hermano Pedro: “Acordaos hermanos que un alma tenemos y si la perdemos ya no la recobramos”.

¡… qué bueno que sus tañidos hayan llegado hasta hoy!

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